miércoles, 27 de junio de 2007

CON SALIVITA


Por Lorenzo Escalante


-¿Sabes olvidar?-. Escuchó decirle como silbido, que puede significar desde una mentada de madre, hasta un piropo.
-¿A poco el olvido es algo que se aprende, qué no es algo que depende del corazón?
- No, bueno, no sé, a mi me cuesta trabajo dejar pasar las cosas, lo curioso es que mientras más pienso en eso más me olvido.
- Oye Lorenzo, ¿no será que me quieres decir otra cosa que no tiene que ver con este palabrerío?
- No, bueno, no sé- Dijo Lorenzo mientras se calzaba los calzones largos con motivos infantiles que tanto le gustaban, y al mismo tiempo quién sabe por qué le cruzó la imagen de algo que lo devoraba.
-¿Sabes Paty?, a veces cuando más nos amarramos a alguien, cuando ya no funciona, su imagen se pudre con nosotros mismos y su fantasma nos habita como una especie de maldición.
- Oye wey, ¿pero qué tiene que ver eso con que no se te haya parado bien? ¿qué ya se te olvido como hacerlo?
- No, no mames, no es eso.
- Entonces, ¿qué es, que puta es, que tiene que ver el olvido con la falta de endurecimiento de tu verga?
- ¡Oye, ya, sólo pensaba!. Ahorita que pasó todo esto…Cómo decirlo…, a veces pienso que es un odio muy grande que traigo adentro.
Patricia se metió por el brassier lentamente como esperando que Lorenzo, bueno, su pito reaccionará como acababa de reaccionar su cabeza con tanta pendejada.
- Lorenzo: Si ya no me quieres ver o no te gusto, pues dímelo, más vale a tiempo, porque yo a ti te quiero. El escuchó eso como un monólogo y se preguntó como las mujeres podían prenderse de un hombre en poco tiempo. Por su parte no sabía que quería, si le gustaba o no o si sólo no podía dejarla pasar.
- ¡Que no es eso!, sólo que a veces no sé lo que me pasa y además ando en una mala racha, pero sí quieres ahorita mismo lo volvemos a intentar, ya no te vistas.
- ¡No cabrón, no se trata de coger, se trata de lo que sientes en tu pinche cuerpo, de lo que sientes por mi , por nosotros, para coger hay bueyes mas buenos, no mames!
-Ya mira, ya estuvo, tú me gustas, no te quiero pero me gustas, sólo que a veces me da la impresión de que estás muy clavada y yo… Pues me siento mal, con culpa por no corresponderte.
- Oye buey, ¿y quién te dijo que los sentimientos de dos personas corren al mismo tiempo?
- Nadie, pero es algo que yo siento, bueno, pero ya estuvo.- Fue lo ultimo que escucho decirle, mientras lenta pero con convicción tomaba de las copas del brassier para comer de las tetas de ella, bueno, casi fue lo ultimo, porque segundos después le susurró al oído: “chúpamelo, ¿sí?, pero con mucha salivita. ¿Sabes? me gusta como me la mamas”.

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